Hoy es Jueves y los Jueves son de Biomecánica
Cuando analizamos una vértebra típica, podemos dividirla en dos componentes principales:
- El cuerpo vertebral: Está situado en la parte delantera y es la estructura más grande y resistente.
- El arco posterior: Se encuentra en la parte trasera y tiene una forma de herradura.
Si desarmamos una vértebra, podemos observar que el cuerpo vertebral tiene forma cilíndrica, es más ancho que alto, y su parte posterior está ligeramente recortada.
Por otro lado, el arco posterior tiene una forma de herradura y está rodeado por los mácizos articulares, que son las partes donde las vértebras se conectan entre sí:
- Los pedículos se encuentran delante de los mácizos articulares.
- Las láminas están detrás de los mácizos articulares.
En el centro de la parte trasera de la vértebra se encuentra la apófisis espinosa, que se conecta con el cuerpo vertebral a través de los pedículos. Una vértebra completa también cuenta con apófisis transversas, que se conectan al arco posterior cerca de los mácizos articulares.
Este tipo de vértebra se encuentra a lo largo de toda la columna vertebral, aunque presenta algunas diferencias dependiendo de su ubicación. A lo largo de la columna, encontramos tres columnas principales:
- Columna principal: Está formada por la pila de cuerpos vertebrales, que son la base de la estabilidad.
- Columnas secundarias: Están formadas por las apófisis articulares, ubicadas detrás de los cuerpos vertebrales.
Conexiones entre las Vértebras
Los cuerpos vertebrales están conectados entre sí mediante discos intervertebrales, que actúan como amortiguadores. Las apófisis articulares se unen entre sí a través de articulaciones tipo bisagra, que permiten cierto movimiento entre las vértebras.
En cada vértebra, hay un agujero vertebral, delimitado por el cuerpo vertebral en la parte delantera y el arco posterior en la parte trasera. La sucesión de estos agujeros a lo largo de la columna forma el canal raquídeo, por donde pasa la médula espinal. Este canal está formado por:
- Hueso, en cada vértebra.
- Ligamentos, que unen las vértebras en la zona de los discos intervertebrales y en el arco posterior.
Este complejo sistema de vértebras, discos y articulaciones permite que la columna vertebral sea resistente y flexible al mismo tiempo, proporcionando soporte y protección para la médula espinal.
