El Ser Humano es un Vertebrado
Hoy es Jueves y los Jueves son de Biomecánica
El ser humano, como especie, pertenece al grupo de los vertebrados, lo que significa que hemos pasado por un largo proceso evolutivo que comenzó con los peces, quienes hicieron la transición del agua a la tierra. Nuestro sistema de movimiento, cuyo eje principal es la columna vertebral, tiene sus raíces en la transformación de un ancestro que podemos identificar en un animal conocido como Crossopterygii. Este ser primitivo tenía cuatro patas y una cola, y representaba una forma intermedia entre los peces y los reptiles.
Aunque con el tiempo hemos experimentado modificaciones significativas, los humanos todavía conservamos elementos de este modelo inicial. Algunas de las modificaciones más notables incluyen:
- La desaparición de la cola.
- La capacidad de caminar erguidos.
Estos cambios han llevado a la evolución de la columna vertebral humana, que ahora está compuesta por una serie de huesos cortos apilados uno sobre otro, conocidos como vértebras, que son flexibles entre sí.
Este conjunto de huesos no solo actúa como el eje que sostiene nuestro cuerpo, sino que también cumple la vital función de proteger la médula espinal. La médula espinal es como un cable que transmite información al cerebro, el cual está protegido por el cráneo en la parte superior de la columna. Desde allí, el cerebro envía órdenes a todos los músculos del cuerpo, permitiendo el movimiento y la coordinación.
Compartimos esta estructura vertebral con nuestros parientes más cercanos, los grandes simios, quienes también pueden caminar erguidos, aunque no de manera permanente como nosotros. Es debido a esta capacidad de caminar de forma erguida que la columna vertebral humana presenta algunas diferencias clave en comparación con la de otros primates.
