Hoy es Jueves y los Jueves son de Biomecánica
A primera vista, cuando miramos la columna vertebral desde el frente o la espalda, parece completamente recta. Sin embargo, algunas personas pueden tener una ligera curvatura lateral, lo cual no siempre representa un problema si se mantiene dentro de ciertos límites. En esta vista frontal, es ideal que la línea de los hombros y la línea de las fosas sacras (parte de la pelvis) sean paralelas y horizontales, lo que indica un equilibrio adecuado.
Por otro lado, cuando observamos la columna desde un costado, podemos identificar cuatro curvas principales, cada una con un propósito específico en la estructura y movilidad del cuerpo:
- Curva sacra: Situada en la parte inferior de la columna, es una curva cóncava hacia adelante.
- Curva lumbar: Ubicada en la parte baja de la espalda, esta curva es cóncava hacia atrás. Si se acentúa demasiado, se llama hiperlordosis lumbar, también conocida como «columna en silla de montar».
- Curva torácica: En la zona media de la espalda, esta curva es cóncava hacia adelante. Si es más pronunciada de lo normal, se llama cifosis torácica, lo que a veces genera una «joroba».
- Curva cervical: En el cuello, esta curva es cóncava hacia atrás y puede verse acentuada en personas con cifosis torácica marcada.
Estas curvas no están ahí por casualidad. Se equilibran entre sí para que, al estar de pie, la cabeza, la espalda y los glúteos se alineen verticalmente, como si estuvieran tocando una pared. Esto es fundamental para una buena postura y para mantener el equilibrio del cuerpo en movimiento.
La importancia de estas curvas también se puede observar en las distancias entre una línea vertical (imaginaria) y los puntos más altos de cada curva, lo cual se estudiará con más detalle en las partes específicas de la columna.
Curvas y Equilibrio Corporal
Cuando las curvas de la columna están bien balanceadas, si una persona sostiene una hoja de papel entre los dientes, su mirada quedará naturalmente alineada con el horizonte, un indicador de un buen equilibrio postural.
Sin embargo, cuando estas curvas se combinan con otras curvaturas en el plano frontal, pueden surgir condiciones como la joroba o la escoliosis, donde la columna se desvía lateralmente. Esto puede afectar tanto la postura como la salud de la columna si no se controla adecuadamente.
