Fisioterapia deportiva
Tendinitis o tendinosis: por qué el nombre cambia el tratamiento
No es una discusión de vocabulario médico. Detrás de cada palabra hay un proceso distinto en el tejido, y confundirlos es la razón por la que mucha gente lleva un año con hielo y antiinflamatorios sin mejorar.
Escrito por Roger Pont Bosch · fisioterapeuta colegiado Nº 15266 · tiempo de lector: 6 minutos ·
Cuando alguien dice "tengo tendinitis", casi siempre está diciendo "me duele un tendón". Es comprensible: es la palabra que todo el mundo conoce. El problema es que en la mayoría de casos que llegan a consulta el diagnóstico correcto es otro, y con él cambia todo el plan.
Qué significa cada término
- Tendinitis. El sufijo -itis significa inflamación. Es un proceso agudo, de días, con las señales clásicas: dolor, calor, aumento de volumen. Existe, pero es una ventana corta: las primeras horas o días tras una sobrecarga aguda.
- Tendinosis. Degeneración del tejido sin inflamación relevante. Las fibras de colágeno se desorganizan, aumenta la sustancia entre ellas, el tendón se engrosa y crecen vasos y terminaciones nerviosas nuevas. Es lo que hay en la mayoría de tendones que llevan semanas o meses doliendo.
- Tendinopatía. El término paraguas y el más usado hoy en clínica. Describe el cuadro —tendón que duele y no rinde— sin comprometerse con lo que hay dentro, que muchas veces es una mezcla.
La distinción práctica es sencilla: si lleva más de dos o tres semanas doliendo, casi con seguridad ya no estás tratando una inflamación.
Por qué importa tanto
Porque el tratamiento de una cosa y de la otra van en direcciones opuestas.
Si hay inflamación aguda, tiene sentido bajar carga unos días, frío puntual y, si el médico lo indica, antiinflamatorio. Es una fase corta y se sale sola.
Si lo que hay es degeneración, el objetivo es justo el contrario: estimular al tejido para que se reorganice. Y eso solo lo hace la carga mecánica progresiva. Aquí el reposo prolongado es contraproducente —un tendón en reposo pierde capacidad— y el uso continuado de antiinflamatorios puede interferir con la adaptación que estás intentando provocar.
Ese es el motivo de fondo por el que tanta gente lleva meses estancada: está aplicando el protocolo de una fase de días a un problema de meses.
Cómo distinguirlos sin pruebas
La ecografía puede enseñar el engrosamiento y la desorganización, pero en la práctica la historia clínica orienta casi igual de bien:
- Tiempo de evolución. Menos de dos semanas, con inicio claro tras un esfuerzo puntual: puede haber componente inflamatorio. Meses de evolución: degeneración.
- Patrón de calentamiento. El tendón degenerado duele al empezar, mejora al calentar y empeora horas después. Un proceso inflamatorio agudo duele también en reposo y no mejora al moverse.
- Engrosamiento. Un tendón crónico suele estar más grueso al tacto que el del otro lado.
- Respuesta a la carga. Si un trabajo isométrico bien dosificado baja el dolor, apunta claramente a tendinopatía crónica.
Qué se hace en cada caso
En fase aguda: bajar carga unos días —no parar del todo—, frío si alivia, y empezar a cargar en cuanto el dolor lo permita. Semanas, no meses.
En tendinopatía crónica: el programa completo. Isométricos para el dolor, fuerza lenta y pesada durante bastantes semanas para reorganizar el tejido, después trabajo elástico, y por último vuelta al gesto deportivo con criterios. Y siempre con la regla de las 24 horas para dosificar.
A eso se suma lo que casi nunca está en el diagnóstico pero decide la recaída: por qué ese tendón acabó sobrecargado. Un salto de carga mal planificado, una articulación vecina que no aporta movilidad, o una musculatura que no está sosteniendo su parte.
La versión corta
Si te duele un tendón desde hace meses, deja de buscar cómo desinflamarlo. Lo que necesita es un plan de carga progresiva y bastante paciencia: la adaptación del tejido tendinoso se mide en meses, no en sesiones.
Por qué en SOMA empezamos por la columna
Diferenciar inflamación de degeneración cambia el tratamiento del tejido. Lo que no cambia es la otra mitad de la pregunta: por qué ese tendón acabó recibiendo más carga de la que podía.
Ahí es donde empezamos nosotros. La columna es el eje desde el que se organiza el movimiento, y una zona que ha dejado de aportar rango obliga a otra a trabajar de más. El tendón que duele suele ser el final de esa cadena, no su origen. Tratar el tejido sin corregir el reparto es garantizar la siguiente tendinopatía, en el mismo sitio o en el de al lado.
Preguntas frecuentes
¿Los antiinflamatorios sirven para la tendinosis?
Pueden bajar el dolor de forma puntual, y esa es una decisión de tu médico. Lo que no hacen es tratar el problema: no hay una inflamación que reducir, y su uso prolongado puede interferir con la adaptación del tejido que se busca con el ejercicio. Como analgésico puntual, sí; como tratamiento, no.
¿Se puede pasar de tendinitis a tendinosis?
Es lo que ocurre habitualmente cuando una sobrecarga aguda se sigue forzando sin dar tiempo a la adaptación. En la práctica, más que fases separadas suelen ser un continuo, y por eso hoy se prefiere el término tendinopatía, que las engloba.
¿Hace falta una ecografía para saber cuál tengo?
No siempre. La historia clínica —tiempo de evolución, patrón de dolor al calentar, respuesta a la carga— orienta bien en la mayoría de casos. La ecografía es útil cuando hay dudas diagnósticas, cuando se sospecha rotura o cuando el cuadro no evoluciona como debería.
¿Se cura del todo un tendón degenerado?
El tejido rara vez vuelve a tener el aspecto de imagen de un tendón sano, y no hace falta que lo tenga. Lo que sí se recupera con un buen programa de carga es la función: dejar de doler y volver a tolerar el deporte. El objetivo es ese, no una ecografía perfecta.
El siguiente paso
Si llevas meses tratando un tendón como si estuviera inflamado, probablemente el diagnóstico esté mal planteado. La valoración empieza por ahí.
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Si esto te está pasando
Leer ayuda a entender lo que te pasa. Lo que decide el tratamiento es una exploración: qué tolera hoy tu cuerpo y por dónde se puede progresar.
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Este artículo es divulgativo y no sustituye una valoración profesional individualizada. Si tienes dolor, el siguiente paso es una valoración real.