FUNDAE
Subvención FUNDAE: ventajas reales y quién la gestiona
La ventaja no es solo el ahorro. Es que permite formar a la plantilla en cosas que de otro modo no se aprobarían nunca en el presupuesto anual.
Escrito por Roger Pont Bosch · fisioterapeuta colegiado Nº 15266 · tiempo de lector: 7 minutos ·
Hablar de "subvención" es impreciso, pero es como lo llama todo el mundo. Técnicamente es una bonificación en las cuotas a la Seguridad Social por la formación que la empresa organiza para su plantilla.
La imprecisión importa porque cambia la lógica: no hay que solicitar nada ni competir con otras empresas por un fondo. El crédito ya es tuyo; la cuestión es si lo usas y en qué.
Las ventajas, ordenadas
- El coste. Es la evidente: la formación sale total o parcialmente bonificada según el tamaño de la empresa y el porcentaje de cofinanciación que le corresponda.
- Desbloquea partidas. Esto pesa más de lo que parece. Una formación que se financia con crédito ya aportado supera comités que rechazarían el mismo gasto como partida nueva.
- Estructura el plan. El propio procedimiento obliga a planificar la formación del año en lugar de improvisar cursos sueltos.
- Retención de talento. La formación es uno de los factores que más pesan en la percepción de desarrollo profesional, especialmente en perfiles jóvenes.
- Y una que casi nadie menciona: obliga a informar a la representación de los trabajadores, lo que en la práctica mejora la conversación sobre qué necesita realmente la plantilla.
Quién puede gestionarla
Hay tres modelos y la elección depende sobre todo del tamaño y de la capacidad interna.
1. Gestión propia
La empresa se da de alta y tramita directamente. Tiene sentido cuando hay volumen suficiente y alguien en RRHH que domina el procedimiento. Ventaja: control total y sin coste de intermediación. Inconveniente: si el procedimiento falla, la responsabilidad es de la empresa.
2. Entidad organizadora externa
La empresa encomienda la organización a una entidad especializada, que se encarga de comunicaciones, documentación y aplicación de la bonificación. Es lo habitual en pymes. Ventaja: reduce el riesgo formal. Inconveniente: hay que elegir bien, porque la responsabilidad última sigue siendo de la empresa.
3. El proveedor formativo actúa como organizadora
Muchos centros de formación ofrecen la gestión incluida. Es cómodo, y conviene comprobar que efectivamente están habilitados y que conocen el procedimiento, no solo que lo anuncian.
Qué preguntar antes de contratar a un gestor
Si alguna de esas preguntas genera respuestas vagas, conviene seguir buscando. Las consecuencias de un error formal las asume la empresa.
El error estratégico
Más allá de los errores de procedimiento, hay uno de fondo: usar el crédito en lo mismo de siempre porque es lo que ya está montado.
Merece la pena hacerse una pregunta incómoda una vez al año: de la formación que hicimos, ¿cuál ha cambiado algo medible? Si la respuesta es ninguna, el crédito se está gastando, no invirtiendo.
Gastar el crédito no es lo mismo que aprovecharlo. Un curso de relleno en diciembre cumple el trámite y no cambia nada.
Dónde encaja la formación en salud
Si la empresa tiene un problema real de absentismo por causa musculoesquelética, la formación en salud dirigida a la plantilla es de las pocas acciones formativas que se pueden ligar a un indicador concreto: días de baja, consultas tempranas, recaídas.
Eso la convierte en un buen candidato para el crédito, porque permite responder a la pregunta de qué ha cambiado. Conviene confirmar con la entidad organizadora los requisitos concretos de cada acción.
Por qué en SOMA empezamos por la columna
Gastar el crédito y aprovecharlo no son lo mismo. La diferencia está en si la formación elegida responde a un problema que la empresa tiene identificado.
Por eso empezamos por la columna: si tus bajas largas son de espalda, esa es la formación que se puede ligar a un dato. No es la única opción válida, pero es de las pocas en el catálogo habitual que permite comprobar el efecto sin recurrir a una encuesta de satisfacción.
Preguntas frecuentes
¿La formación bonificada es gratis para la empresa?
Depende del tamaño. El sistema exige un porcentaje de cofinanciación privada que aumenta con la plantilla, de modo que las empresas más pequeñas pueden llegar a cubrir la totalidad con el crédito y las grandes aportan una parte. Los porcentajes vigentes conviene verificarlos antes de planificar.
¿Es mejor gestionarlo internamente o con una entidad externa?
Con volumen alto y alguien en RRHH que domine el procedimiento, la gestión propia da control y evita el coste de intermediación. En pymes suele compensar una entidad organizadora, porque reduce el riesgo de errores formales. En ambos casos, la responsabilidad última es de la empresa.
¿Qué pasa si un empleado no asiste a todas las sesiones?
Existen porcentajes mínimos de asistencia para que un participante sea bonificable, y si no se alcanzan esa parte no se puede bonificar. Por eso el control de asistencia debe llevarse desde el primer día y de forma rigurosa, no reconstruirse al final.
¿Puedo bonificar formación impartida por un profesional sanitario?
La formación programada admite un abanico amplio de contenidos si responde a necesidades de la plantilla y cumple los requisitos del sistema, incluida la impartida por profesionales sanitarios colegiados. Conviene confirmar cada acción con la entidad organizadora antes de programarla.
El siguiente paso
Si quieres saber si un programa de salud encaja en tu plan de formación bonificada, en veinte minutos te lo aclaramos.
Y si todavía no quieres hablar con nadie: nueve preguntas, tres minutos y te decimos por dónde empezar.
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Cómo lo trabajamos
Contenido divulgativo dirigido a responsables de RRHH y dirección. No sustituye el asesoramiento de tu servicio de prevención de riesgos laborales, de tu gestoría ni una valoración sanitaria individualizada.