Tratamientos y técnicas
Estudio de biomecánica 3D: en qué consiste y qué resuelve
Cámaras, sensores y una reconstrucción tridimensional del movimiento. Aporta datos que el ojo no capta, y su valor depende por completo de qué pregunta se le haga.
Escrito por Roger Pont Bosch · fisioterapeuta colegiado Nº 15266 · tiempo de lector: 6 minutos ·
El análisis del movimiento ha pasado de ser cosa de laboratorios universitarios a estar disponible en clínicas y centros deportivos. Conviene entender qué aporta de verdad y cuándo merece la pena.
En qué consiste
Varias cámaras registran simultáneamente marcadores colocados en puntos anatómicos concretos. Un software reconstruye el movimiento en tres dimensiones y calcula ángulos articulares, velocidades y, si hay plataformas de fuerza, las fuerzas que atraviesan cada articulación.
Existen versiones más ligeras con sensores inerciales o con captura sin marcadores, más accesibles y con algo menos de precisión.
La diferencia con un análisis con vídeo convencional es sustancial: un vídeo permite ver un plano cada vez y estimar ángulos aproximados; el 3D captura los tres planos a la vez y mide rotaciones que a simple vista son invisibles.
Qué aporta
- Rotaciones. Es lo que más se gana. La rotación interna de cadera o de tibia durante el apoyo es prácticamente imposible de valorar bien a ojo.
- Datos objetivos y comparables. Permite comparar antes y después de una intervención con números, no con impresiones.
- Asimetrías finas entre lado sano y lado lesionado.
- Fuerzas articulares, cuando hay plataformas de fuerza. Es lo que permite estimar carga real sobre una estructura.
- Documentación del progreso en procesos largos, como la vuelta al deporte tras una lesión de ligamento cruzado.
Sus limitaciones
Y son las que conviene tener claras antes de pagar por uno:
- Un dato no es un diagnóstico. Encontrar una asimetría no significa que sea la causa del dolor. Hay muchísima gente con valores "anormales" y sin ningún síntoma.
- El laboratorio no es el campo. Correr con marcadores, en una pasarela y sin fatiga, no reproduce las condiciones en que ocurren las lesiones.
- Coste y accesibilidad.
- Depende del criterio de quien interpreta. Los datos no dicen qué hacer; eso lo decide alguien que conoce tu caso.
Una prueba solo vale la pena si su resultado va a cambiar lo que hacemos. Si el plan de tratamiento es el mismo con datos y sin ellos, la prueba puede esperar.
Cuándo tiene más sentido
- Lesiones de repetición que no se explican con una exploración normal.
- Vuelta al deporte tras una lesión de ligamento cruzado, para valorar simetría en aterrizajes y en cambios de dirección.
- Corredores con dolor recurrente en los que se sospecha un patrón concreto.
- Deportistas de rendimiento que buscan optimizar un gesto técnico.
- Casos complejos con varias lesiones encadenadas en la misma cadena.
Cuándo no compensa: en una primera lesión, en un cuadro que responde bien al tratamiento habitual, o como cribado en alguien sin síntomas.
La alternativa razonable
Para la mayoría de casos, un análisis con vídeo a cámara lenta desde dos planos, sumado a una exploración completa y a tests de fuerza medidos, aporta la mayor parte de la información útil a una fracción del coste.
El 3D suma cuando la pregunta es fina y las decisiones dependen de ella.
Por qué en SOMA empezamos por la columna
Un análisis de movimiento genera muchos datos y muy poca decisión si no hay una hipótesis clínica detrás. Lo que ordena esos números es saber qué se estaba buscando.
Nosotros llegamos con esa hipótesis desde el eje: cómo se comporta el tronco y la pelvis en el apoyo, qué rotación aporta la columna y qué está compensando. A partir de ahí, los datos confirman o descartan. Es la diferencia entre un informe con gráficas y un plan de trabajo.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre un estudio 3D y un análisis con vídeo?
El vídeo permite valorar un plano cada vez y estimar ángulos de forma aproximada; el 3D captura los tres planos simultáneamente y mide rotaciones que a simple vista son invisibles, con datos objetivos y comparables. Para la mayoría de casos, un buen análisis con vídeo y una exploración completa aportan la mayor parte de la información útil.
¿Merece la pena hacerse un estudio biomecánico?
Tiene sentido cuando hay lesiones de repetición sin explicación clara, en la vuelta al deporte tras una lesión de ligamento cruzado o en deportistas que optimizan un gesto técnico. No compensa como cribado en personas sin síntomas ni en una primera lesión que responde bien al tratamiento habitual.
¿Un resultado anormal significa que voy a lesionarme?
No. Hay mucha gente con valores fuera de los rangos de referencia y sin ningún síntoma, y la relación entre parámetros aislados y riesgo de lesión es más débil de lo que suele presentarse. Los datos se interpretan junto con la historia clínica y la exploración, nunca solos.
¿Sirve para elegir zapatillas?
No hace falta un estudio 3D para eso. La evidencia de que asignar calzado según parámetros de la pisada prevenga lesiones es débil, y el criterio más útil para elegir zapatilla sigue siendo la comodidad y no cambiar de geometría de forma brusca.
El siguiente paso
Si te repites la misma lesión y nadie ha analizado cómo te mueves, ese es el paso pendiente. Empezamos con exploración y vídeo, y valoramos si hace falta más.
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Si esto te está pasando
Leer ayuda a entender lo que te pasa. Lo que decide el tratamiento es una exploración: qué tolera hoy tu cuerpo y por dónde se puede progresar.
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Este artículo es divulgativo y no sustituye una valoración profesional individualizada. Si tienes dolor, el siguiente paso es una valoración real.