Tratamientos y técnicas
La valoración funcional del deportista: qué se mide y para qué
No es una revisión médica ni una prueba de esfuerzo. Es medir qué puede hacer tu cuerpo hoy, para saber qué carga tolera y dónde está el punto débil.
Escrito por Roger Pont Bosch · fisioterapeuta colegiado Nº 15266 · tiempo de lector: 7 minutos ·
Hay una diferencia entre "estoy bien" y "he medido que estoy bien". La mayoría de deportistas amateur funcionan con lo primero, y es la razón por la que las lesiones les sorprenden.
Qué no es
Conviene aclararlo porque se confunde con otras cosas. No es un reconocimiento médico deportivo —eso incluye electrocardiograma y valoración cardiológica, y lo hace un médico—. No es una prueba de esfuerzo, que mide capacidad cardiorrespiratoria. Y no es un diagnóstico de una lesión.
Es una evaluación del sistema musculoesquelético: movilidad, fuerza, control y capacidad de aplicar esa fuerza en el gesto de tu deporte.
Qué se mide
- Movilidad articular en las articulaciones clave del deporte: tobillo, cadera, columna dorsal, hombro. Medida con instrumentos, no estimada a ojo.
- Fuerza por grupos y por lados. Aquí es donde aparecen las sorpresas: diferencias del 20 o 30 % entre piernas en gente que se creía simétrica.
- Control en apoyo unipodal: caída de pelvis, valgo de rodilla, estabilidad.
- Capacidad de salto y de aterrizaje, con tests de simetría.
- Gesto específico: carrera, cambio de dirección, servicio, según el deporte.
- Historial: lesiones previas, carga de entrenamiento reciente, sueño y calendario.
Por qué importan las asimetrías
Es el hallazgo más útil de una valoración. Una diferencia de fuerza importante entre lados aparece con mucha frecuencia después de una lesión y suele pasar desapercibida porque el dolor ya no está.
Como referencia práctica se maneja un umbral en torno al 10 % de diferencia para dar el alta deportiva. Conviene tomarlo como orientación y no como norma: en algunos deportes unilaterales cierta asimetría es normal y esperable.
El dolor desaparece bastante antes que el déficit. Esa distancia entre las dos cosas es donde vive la mayoría de las segundas lesiones.
Para qué sirve el resultado
- Diseñar el plan de fuerza sobre lo que falta, no sobre una plantilla genérica.
- Decidir el alta deportiva con criterios objetivos en lugar de con el calendario.
- Detectar el punto débil antes de que se convierta en lesión.
- Tener una referencia para comparar dentro de unos meses.
- Ajustar la progresión de carga a lo que tu estructura tolera hoy.
Cuándo hacerla
Los momentos con más rendimiento:
- Antes de empezar un deporte nuevo o de subir carga de forma importante.
- Al inicio de temporada, como referencia.
- Tras una lesión, antes de volver a competir. Este es el más importante de todos.
- Cuando algo se repite: la misma molestia cada temporada.
- A partir de los 45-50, si se mantiene actividad deportiva regular.
Una advertencia sobre los tests
Ninguna batería de tests predice lesiones de forma fiable por sí sola. Se han propuesto varias con ese objetivo y su capacidad predictiva ha resultado limitada cuando se ha estudiado bien.
Lo que sí hacen es identificar limitaciones concretas sobre las que se puede trabajar. Esa es la utilidad real: no adivinar el futuro, sino saber qué construir.
Por qué en SOMA empezamos por la columna
Medir fuerza y simetría por lados dice mucho. Dice todavía más cuando se cruza con qué movilidad hay disponible en el eje, porque una diferencia de fuerza y una restricción de movilidad rara vez son independientes.
Por eso la valoración empieza por la columna y baja desde ahí. El orden no es casual: una limitación en el eje explica compensaciones en varias articulaciones a la vez, mientras que un déficit periférico explica solo lo suyo. Empezar por arriba ahorra tests y encuentra antes la causa común.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre una valoración funcional y un reconocimiento médico deportivo?
El reconocimiento médico valora sobre todo la aptitud cardiovascular y la salud general, con electrocardiograma y valoración clínica, y lo realiza un médico. La valoración funcional evalúa el sistema musculoesquelético: movilidad, fuerza, control y gesto específico. Son complementarias y no se sustituyen.
¿Sirve para predecir lesiones?
No de forma fiable, y conviene desconfiar de quien lo prometa. Las baterías de tests propuestas con ese objetivo han mostrado capacidad predictiva limitada. Lo que sí aportan es identificar limitaciones concretas de movilidad, fuerza o control sobre las que se puede trabajar.
¿Cuánta diferencia entre piernas es aceptable?
Como referencia práctica se suele manejar un umbral en torno al 10 % para el alta deportiva tras una lesión. Es una orientación, no una norma: en deportes marcadamente unilaterales cierta asimetría es esperable, y el contexto y el gesto concreto mandan sobre la cifra.
¿Cada cuánto conviene repetirla?
Una vez al año como referencia de temporada es razonable para un deportista habitual, y siempre antes de volver a competir tras una lesión. También tiene sentido repetirla al terminar un bloque de trabajo concreto, para comprobar si el déficit que se estaba corrigiendo se ha cerrado.
El siguiente paso
Si vuelves de una lesión y nadie ha medido la diferencia entre tus dos piernas, esa es la información que decide cuándo puedes volver.
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Si esto te está pasando
Leer ayuda a entender lo que te pasa. Lo que decide el tratamiento es una exploración: qué tolera hoy tu cuerpo y por dónde se puede progresar.
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Este artículo es divulgativo y no sustituye una valoración profesional individualizada. Si tienes dolor, el siguiente paso es una valoración real.