Tratamientos y técnicas
Electrólisis ecoguiada (EPI, USGET): qué es y cuándo tiene sentido
Una aguja guiada por ecografía que aplica corriente sobre el tejido degenerado. Tiene resultados descritos en tendinopatías rebeldes y una evidencia más matizada de lo que se suele contar.
Escrito por Roger Pont Bosch · fisioterapeuta colegiado Nº 15266 · tiempo de lector: 7 minutos ·
Es una de las técnicas más conocidas de la fisioterapia deportiva española y también una de las peor explicadas. Merece la pena entender qué hace y qué respaldo tiene antes de decidir.
En qué consiste
Se introduce una aguja fina en el tejido dañado, guiada por ecografía en tiempo real para llegar exactamente a la zona degenerada. A través de esa aguja se aplica una corriente galvánica de baja intensidad.
La corriente produce una reacción electroquímica local que genera una respuesta inflamatoria controlada. La idea de fondo: un tendón degenerado tiene un tejido que dejó de repararse, y ese estímulo busca reactivar el proceso.
La guía ecográfica es la parte esencial. Sin ella no hay forma de saber si la aguja está donde tiene que estar, y la técnica pierde su fundamento.
En qué se usa
- Tendinopatía rotuliana.
- Tendinopatía de Aquiles.
- Epicondilitis rebelde.
- Fascitis plantar crónica.
- Algunas lesiones musculares y fibrosis postlesión.
El denominador común: cuadros crónicos que no han respondido a un programa de carga bien hecho. No es una técnica de primera línea.
Qué dice la evidencia, con matices
Hay estudios con resultados buenos, especialmente en tendinopatía rotuliana, con mejoras mantenidas en el tiempo. Pero conviene leerlos con contexto:
- Muchos son de tamaño muestral pequeño.
- Una parte importante procede de los mismos grupos de investigación que desarrollaron la técnica. La replicación independiente es limitada.
- En prácticamente todos, la electrólisis se aplica junto con ejercicio excéntrico, y el grupo control suele hacer solo ejercicio. Eso permite ver si suma, pero no aislar su efecto propio.
- Los protocolos varían mucho entre estudios: intensidad, número de sesiones, punciones por sesión.
La lectura honesta es que parece aportar algo en tendinopatías que se han estancado, siempre sobre un programa de ejercicio. No que sustituya a ese programa.
Cómo es la sesión
Se localiza la zona con ecografía, se desinfecta y se introduce la aguja. Durante la aplicación de la corriente se nota un dolor local de intensidad moderada a alta, de segundos de duración, que se repite en cada punción.
Después queda una molestia parecida a una agujeta durante 24 a 72 horas. Las sesiones se espacian normalmente una semana, y los protocolos habituales van de tres a seis.
Y en todos los casos: se combina con ejercicio. Aplicarla sin trabajo de carga posterior no tiene sentido dentro de su propia lógica, porque la reparación que se busca estimular necesita carga mecánica para organizarse.
Las preguntas que conviene hacer
¿Se va a hacer con control ecográfico? ¿Cuántas sesiones y con qué criterio se decide parar? ¿Qué programa de ejercicio acompaña al tratamiento? ¿Qué hacemos si en tres sesiones no hay cambio?
Si la respuesta a la tercera es que no hay programa de ejercicio, el planteamiento está incompleto.
Por qué en SOMA empezamos por la columna
Una técnica que actúa sobre el tejido degenerado resuelve el dónde, no el porqué. El tendón sigue recibiendo la misma carga cuando termina el protocolo de sesiones.
Por eso empezamos por el eje. Saber qué segmento de la columna no se mueve, qué cadera no extiende y quién está compensando explica por qué a ese tendón le llegó más de lo que podía. La técnica puede acelerar la reparación; el reparto de carga es lo que decide si hará falta repetirla el año que viene.
Preguntas frecuentes
¿Duele la electrólisis ecoguiada?
Sí, durante la aplicación de la corriente se siente un dolor local de intensidad moderada a alta que dura segundos y se repite en cada punción. Después suele quedar una molestia parecida a unas agujetas durante 24 a 72 horas. Es tolerable para la mayoría, pero conviene saberlo de antemano.
¿Cuántas sesiones hacen falta?
Los protocolos habituales van de tres a seis sesiones, normalmente espaciadas una semana. Más importante que el número es el criterio: si tras tres sesiones no hay ningún cambio, conviene replantear el enfoque en lugar de seguir acumulando sesiones.
¿Es mejor que el ejercicio para una tendinopatía?
No hay base para decirlo. En los estudios disponibles se aplica siempre junto a ejercicio, así que su efecto aislado no está establecido. Su papel razonable es el de complemento en tendinopatías que no han respondido a un programa de carga bien planteado.
¿Es lo mismo EPI que USGET?
Son denominaciones de técnicas de electrólisis percutánea ecoguiada desarrolladas por distintos autores, con variaciones en protocolo e intensidad. El principio es el mismo: aguja guiada por ecografía y aplicación de corriente galvánica sobre el tejido degenerado.
El siguiente paso
Si te han propuesto electrólisis, lo primero que conviene revisar es si el programa de carga está bien planteado. Eso es lo que valoramos en la primera visita.
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Si esto te está pasando
Leer ayuda a entender lo que te pasa. Lo que decide el tratamiento es una exploración: qué tolera hoy tu cuerpo y por dónde se puede progresar.
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Este artículo es divulgativo y no sustituye una valoración profesional individualizada. Si tienes dolor, el siguiente paso es una valoración real.